Cómo enseñar inglés a niños: 11 consejos útiles
Hablar inglés con fluidez es una cosa, pero enseñarlo es algo completamente distinto. Si aprendiste inglés como segunda lengua, te resultará más fácil empatizar con el proceso y comprender las dificultades de tus alumnos. Sin embargo, es importante contar con algunas estrategias para evitar limitarse a copiar y rellenar hojas de ejercicios de gramática todo el día.
Si nunca antes has enseñado inglés, no te preocupes; tenemos algunos consejos para que puedas empezar con buen pie a enseñar inglés a niños.
NotaSi bien es recomendable que tus clases tengan variedad, no es necesario que estés constantemente ideando nuevas actividades para enseñar inglés, ¡ya que puede ser bastante agotador para un profesor! Si ves que tus alumnos responden bien y disfrutan de un conjunto de juegos, continúa usándolos, ajustando el nivel de dificultad según sea necesario.
1. Solo en inglés
Nuestro primer y más importante consejo es: hablar solo inglés durante toda la clase.
Es normal que los niños no entiendan al principio, pero no intentes traducir. En cambio, usa todos los recursos a tu alcance para hacerte entender (imitando, dibujando, usando tarjetas didácticas…). ¡Conviértelo en un juego!
Esto expondrá a los niños al inglés y su cerebro comenzará a asimilar las palabras como conceptos, en lugar de como traducciones literales. Buscamos desarrollar su flexibilidad para comprender el contexto de una oración, incluso cuando solo entienden una o dos palabras. La traducción constante genera rigidez cerebral y ralentiza el aprendizaje de un idioma, impidiéndoles comunicarse cuando no tienen la palabra exacta que buscan.
2. Fomentar la conversación – Eliminar la presión
Desde el primer día, anima a los niños a hablar sin la presión de tener que crear oraciones perfectas. Crea situaciones en las que necesiten hablar inglés, por ejemplo, pedir permiso para ir al baño, entrar cuando llegan tarde y tener a mano lápices de colores y otros materiales para que tengan que pedir permiso para usarlos.
No temas escribir la pronunciación de la palabra o frase para que la aprendan desde el principio (por ejemplo, la palabra "please" se pronuncia "pliis" para un hispanohablante). Refuerza siempre positivamente sus intentos de hablar; levanta el pulgar, sonríe y responde de forma adecuada. Si es posible, utiliza un sistema de fichas para fomentar la participación; por ejemplo, durante la clase, se otorga un punto o ficha por cada intervención correcta. El alumno que acumule más fichas gana.
3. Crear una rutina
Dado que toda la clase debe ser en inglés, establecer rutinas ayuda a los niños a comprender lo que viene a continuación y facilita la explicación de las actividades y la metodología. Empiece con un saludo, tal vez escriba la fecha en la pizarra según la edad, y haga un breve repaso de lo aprendido en la clase anterior. Luego, presente el nuevo tema, realice una actividad en grupo seguida de una actividad individual, resuma lo aprendido y despídase.
4. ¡Que sea divertido y sencillo!
Desglosa los conceptos, desde los más sencillos hasta los más complejos. Divide el objetivo de la lección en conceptos simples y utiliza mucha repetición para que el cerebro de los estudiantes asimile las nuevas palabras en diferentes contextos.
Asegúrate de que las actividades estén relacionadas y aumenten en dificultad utilizando el mismo vocabulario, para que los conceptos de las lecciones se asimilen. No intentes abarcar más de un objetivo por lección (por ejemplo, vocabulario, gramática, expresión oral, etc.) para evitar confusiones.
5. Utilice apoyo visual
Utilizamos tarjetas didácticas y carteles colgados en las paredes para que los alumnos visualicen y repitan las palabras nuevas. Para enseñar los colores, tenemos un cartel colgado en la pared; los niños deben acercarse al cartel, leer el color que desean y venir a donde guardamos los crayones para pedirlo. Normalmente, a los niños les encanta ir y venir al cartel, ya que lo ven como un juego.

Recursos visuales en nuestro Centro de Aprendizaje
6. Incorpora los intereses de tus alumnos en las lecciones.
Adapta el contenido a la cultura y a la edad de los participantes. En nuestro proyecto guatemalteco, buscamos impartir todo el material desde una perspectiva guatemalteca, que incluya animales, frutas y verduras locales, o tarjetas didácticas familiares que representen al pueblo tz'utujil con su vestimenta tradicional.
Además, ten en cuenta su edad y qué les resulta interesante a esa edad. Por ejemplo, los animales y las frutas son los favoritos de los niños de 8 años, mientras que describir a personas famosas resulta atractivo para los adolescentes (¡solo tendrás que investigar un poco sobre quiénes son populares entre tu público!).
“Las tortillas son redondas”, un libro utilizado para enseñar las formas.[/subtítulo]
7. ¿Enseñas inglés a niños? ¡Usa también la tecnología!
Como parte de la rutina, puedes introducir vocabulario usando videos de forma amena. Si tienes WhatsApp, asegúrate de compartir los recursos utilizados en clase para que puedan repasarlos en casa. Dependiendo del tamaño de la clase, existen muchísimas actividades digitales para que el aprendizaje sea divertido.
8. Usar la música para aprender inglés
La música es mágica para los niños. Captura su atención y les ayuda a recordar frases complejas. Usa el movimiento mientras cantas para que puedan identificar el significado de cada frase.
Normalmente cantamos una canción de bienvenida con los alumnos más pequeños (hasta 10 años) y, al final de la clase, cantamos una canción relacionada con el tema visto en clase como premio por buen comportamiento y para terminar la clase de forma divertida. Juega con el ritmo de la canción: empieza despacio, ve acelerando y luego yendo más despacio para que sea un juego mantener el ritmo.
9. Utiliza estrategias mnemotécnicas.
Las mnemotecnias son estrategias para mejorar la memoria y resultan muy eficaces para ayudar a los estudiantes a aprender y recordar vocabulario nuevo. Algunos ejemplos son asociar una palabra nueva con una imagen o situación, el Pictionary, las charadas o los juegos de memoria con tarjetas de parejas. Esto permite aprender de 8 a 10 palabras por lección. Aprender palabras nuevas mientras se lee un libro ayuda a recordar su significado y a relacionarlas con la obra.
Colocar tarjetas didácticas por el aula ayudará a visualizar y memorizar palabras nuevas. Si es posible, colócalas de forma lógica para que al cerebro le resulte más fácil identificar un patrón. Otra opción es organizar el vocabulario por categorías; por ejemplo: ¿Qué hay en mi mochila? (cuaderno, libro, regla, estuche…) ¿Qué hay en mi estuche? (bolígrafo, lápiz, ceras, goma de borrar…)
Las rimas son otra forma eficaz de recordar palabras y frases nuevas. Por eso las canciones son tan efectivas. Canciones clásicas como "Cabeza y hombros" o el abecedario son ideales para aprender de forma sencilla.
El uso de acrónimos también resulta útil cuando el estudiante necesita recordar una combinación particular de palabras; por ejemplo, para los niños mayores existe la famosa frase "My Very Educated Mother Just Served Us Noodles" (Mi muy educada madre nos sirvió fideos) para recordar el orden de los planetas.
10. Juegos para aprender inglés para niños
A todos nos encantan los juegos, incluso a los adultos. Úsalos para practicar lo que estás aprendiendo, ya sea pronunciación, vocabulario o repasando gramática. Adapta el juego al área que estés trabajando.
Una clase de inglés para niños en nuestro Centro de Aprendizaje.
¡Juegos de rol!
Los juegos de rol son una excelente manera de practicar la conversación; por ejemplo, saludos, ir de compras al mercado, dar indicaciones, describir personas, etc. Nos encanta imitar y jugar al tabú para repasar el vocabulario.
Juega a “Simón dice” para enseñar inglés.
Simón dice, el maestro dice Es muy versátil y niños de todo el mundo lo entienden rápidamente. Lo usamos para repasar las partes del cuerpo, pero también movimientos como sentarse, levantarse, saltar, correr y aplaudir. Es un juego fantástico que combina aprendizaje y movimiento.
¿Necesitas un poco más de inspiración? Echa un vistazo a la lista Nuestros profesores voluntarios de inglés han reunido enseñar inglés a los niños.
11. Actividades al aire libre para aprender inglés
Utilizar espacios al aire libre es otra forma de hacer que el aprendizaje sea divertido y atractivo para los niños. Hay muchas actividades que se pueden realizar al aire libre, desde contar un cuento en el jardín hasta escribir palabras en el suelo o jugar a juegos como “Roba el calcetín”. Solo asegúrate de tener claro tu objetivo.
¿Cuál es la mejor manera para que los niños aprendan inglés?
Aprender un idioma es, en sí mismo, un juego que requiere lógica y muchos recursos internos para descifrar lo que dice la otra persona y hacerse entender. Intenta verlo de esta manera para que, en cada clase, brindes a tus alumnos oportunidades de practicar sus habilidades de investigación y resolución de problemas.
Utiliza recursos visuales para dar pistas, sé ameno para despertar el interés en el tema y la necesidad de usar el inglés, procurando siempre adaptar las actividades planificadas a sus intereses. El lenguaje corporal es uno de tus mejores recursos para captar la atención y, al mismo tiempo, guiar tus clases.
Adapta el ritmo a tus alumnos; un ritmo más lento les ayuda a comprender conceptos complejos, mientras que un ritmo más rápido lo hace más divertido una vez que han entendido el objetivo de la actividad. Fomenta el aprendizaje cooperativo: invita a tus compañeros a dirigir la actividad, elegir quién sigue o la siguiente palabra a adivinar. Usa la sana competencia para dinamizar la clase y aumentar el ritmo de la actividad.
Ejemplo de una lección de inglés
A continuación encontrarás un pequeño ejemplo de una de nuestras lecciones en ¡Uno, dos… árbol!
Soy la maestra Gracia. Llevo un año colaborando como voluntaria con One Two… Tree!, y esta fue una lección que planifiqué para nuestro grupo de adolescentes en el Centro (chicos de entre 10 y 14 años) para que aprendieran sobre las maravillas naturales del mundo.
Enseñar inglés en Santiago de Guatemala