Oh Guatemala, Oh Santiago de Atitlán!

Guatemala es sus montañas, sus cerros, sus bosques y selvas frondosas, sus volcanes dormidos, o en plena erupción originando fogosos ríos de lava…

Guatemala es sus pozas o piscinas naturales cristalinas, sus majestuosas ruinas Mayas, sus pueblos, sus gentes, sus alegres bromas chapinas, sus aves… su ave reina, el quetzal, reflejado en su bandera…

Guatemala es sus colores, sus frutas…

Guatemala es su mágico Lago Atitlán, cráter de un volcán, hoy resguardado por sus tres volcanes: San Pedro, Toleimán y Atitlán; y escoltado por sus santos, evangelistas y apóstoles: San Pedro, San Lucas, San Juan, San Marcos, San Pablo… y el genuino Santiago de Atitlán, cuna de los Tzutujiles.

…Y la leyenda Tzutujil reza así…

…Érase una vez Santiago de Atitlán, pueblo Tzutujil que vivía amedrentado por una posible invasión del pueblo Kaqchiquel a la otra orilla del río.

María, bellísima muchacha Tzutujil caminaba temerosa cargando en la cabeza una tinaja repleta de agua de dicho río. Dio un pasito, dos, tres… y su pie tropezó con una piedra, quebrando así la tinaja. La tinaja hecha añicos dejó correr un río de agua, formando así el encantado Lago Atitlán…  

Santiago o Skihay, “Casa de los pájaros”, luce desde entonces orgullo y valentía.

Ellas, con sus cortes y huipiles bordados de flores y pajaritos multicolores.

Ellos, con sus sombreros, pantalones de rayas y sus camisas rojas, representando la sangre derramada por el Apóstol Santiago.

“I am from Santiago de Atitlán” claman orgullosos los niños de Panaj y Mateo Herrera 1.

Porque sí, Santiago es paz, Santiago es feria, Santiago es alegría, Santiago es el bullicio de su mercado incesante desde el alba hasta el anochecer…

Santiago son sus pescadores, sus fabricantes de cayucos, sus mujeres haciendo la colada en las orillas del lago, sus niños correteando alegres por las calles, todos sus habitantes y sus anónimos “buenos días” y “que le vaya bien” como si de íntimos amigos se tratase…

Santiago son sus tortillas, sus tacos, sus tamales, sus atoles, y sus frijoles…

Santiago son sus puros, cigarrillos, aguardientes, candelitas y demás ofrendas hechas al poderoso Maximón, deidad para algunos, y Guardián del Bien y del Mal.

Santiago es ante todo identidad…

Por todo esto querido Santiago mío, queridos Atitecas de mi corazón, no os digo Adiós, sino chaw chik y maltyox (hasta luego y gracias)!!! Ahí se cuida!!!

 

Andrea Fernández